Terapeuta Gestalt en Hospitalet de Llobregat
Soy Vanesa, tengo 50 años y desde los 24 años, la terapia no ha sido solo un proceso en mí y una formación, ha sido y es mi forma de estar en el mundo.
Durante años busqué respuestas, hasta que entendí que algunas preguntas solo necesitan espacio para ser escuchadas.
No es exagerado decir que la terapia me salvó la vida. Mi infancia y adolescencia me llevaron a un punto en el que tuve que empezar un camino de autoconocimiento y, desde entonces, no he podido darle la espalda a la responsabilidad de vivir con mis propios actos.
Antes de dedicarme plenamente a mi profesión como terapeuta Gestalt, tuve dos profesiones que me marcaron: fui costurera y también trabajé como administrativa. De ambas aprendí valores que hoy siguen presentes en mi vida y en mi trabajo: la dedicación, el detalle, la paciencia y la capacidad de organización.
Durante muchos años estuve en el otro lado: como paciente. Ese recorrido profundo me enseñó que la presencia del otro, el apoyo y la honestidad conmigo misma fueron lo que me transformó, aprendí que no cambiamos, nos transformamos.
Hoy, con la madurez de mis cincuenta años, vivo esta etapa con pasión, sintiendo que estoy en la cresta de la ola de mi vida personal y profesional, aprendiendo de cada historia que se sienta frente a mí.
Me formé durante años para prepararme en este bonito oficio de acompañar, otra de las cosas que descubrí: lo más valioso no son los títulos, sino haber hecho este camino primero en mí. Por eso, cuando acompaño, no lo hago desde un lugar superior, sino al lado de quien se sienta frente a mí.
Con respeto, sin juicio y con la escucha puesta donde duele y donde brota algo nuevo, cuando el sufrimiento se transforma en dolor y al vaciarse renace en belleza.
Estoy aquí para caminar contigo en tu proceso, igual que en su día caminaron conmigo.
¿Cómo es mi trabajo como terapeuta Gestalt?
Trabajo con un enfoque de terapia Gestalt desde una perspectiva de campo y relacional. ¿Qué significa esto? Tengo en cuenta el contexto económico, social y cultural.
Momento vital en edades, géneros, formas de identidad y sexualidad, una forma que pone el foco en lo que existe: me gusta nombrar los «elefantes rosas» que están en el día a día donde nos relacionamos, aquello que incomoda, lo que no se nombra por miedo o quizá porque aún no lo sabes.
Trabajo para habilitar el espacio y alzar la voz, nombrar lo incómodo; aquí cabe el enfado, la rabia, llorar e incluso poder romper eso de «tengo que hacerlo bien».
En las sesiones atendemos al cuerpo, a las emociones y a la mente como partes de un mismo proceso.
A veces te propongo pequeñas experiencias (por ejemplo, prestar atención a tu respiración, a una postura, a una frase que se repite mucho en ti), para que no solo hablemos de las cosas, sino que también las vivencias y practicar en la terapia.
En las sesiones ayudo a:
Recoger la proyección
Ponemos el foco en cómo proyectamos hacia la vida y otras personas situaciones que son nuestras. Nos responsabilizamos de ello para poder transformarlo.
El diálogo interno
Trabajamos en cómo me hablo y me trato, qué opinión tengo de mí mismo; explorando la mirada tanto hacia adentro como hacia afuera.
Exploración de fantasías
Llevamos las fantasías “locas”, “temidas” y “deseadas” al aquí y ahora para explorar cómo se sienten en el cuerpo y las emociones.
¿Qué podemos conseguir con las sesiones?
Liberar cargas emocionales y preocupaciones.
Transformar miedos en procesos de crecimiento personal.
Reconectar con tu autenticidad y tu vida cotidiana.
Transformar el sufrimiento en aprendizaje y belleza.
Vivir con mayor consciencia y coherencia emocional.
Preguntas frecuentes
¿Cómo funciona la terapia y qué técnicas se usan?
La terapia Gestalt es un enfoque vivencial: no solo analizamos, integramos lo que piensas, sientes y expresa tu cuerpo en el presente. Como terapeuta, me siento a tu lado para identificar los automatismos que limitan tu vida, usando herramientas de autoconciencia, diálogo sensible y, si es necesario, elementos sistémicos.
¿Cuánto duran las sesiones y con qué frecuencia hay que venir?
Cada encuentro es un espacio sin prisas concebido para tu cuidado. Las sesiones de terapia individual tienen una duración de 60 minutos, mientras que las sesiones de pareja duran 90 minutos.
Respecto a la frecuencia, la construimos juntas/os de mutuo acuerdo. Habitualmente, al comenzar el proceso, recomiendo una frecuencia semanal. Este ritmo constante nos ayuda a consolidar un vínculo de confianza seguro y a sostener el trabajo emocional inicial.
¿Cuánto tiempo tarda en notarse algún cambio?
No existen fórmulas mágicas ni tiempos fijos, pero sentirás alivio desde las primeras sesiones al compartir tu carga. La transformación real de patrones profundos requiere su propio ritmo. No buscamos cambios superficiales, sino un bienestar que eche raíces en tu día a día.
¿Puedo hablar de cualquier tema o solo de mis problemas más grandes?
Puedes traer cualquier tema, sin filtros ni censura. No existen asuntos insignificantes; incluso las dificultades cotidianas son las mejores puertas de entrada para entender cómo te relacionas con tu vida. .
¿Se guarda todo lo que cuento en secreto?
Sí, de forma absoluta. La confidencialidad y el secreto profesional no son solo un imperativo ético y legal de mi profesión, sino la base indispensable para que este espacio exista.
Esta consulta es un santuario protegido. Todo lo que compartas conmigo, tus temores, tus contradicciones, tus sombras y tu vulnerabilidad, se queda entre nosotros, en un espacio seguro y libre de juicios donde puedes permitirte ser tú misma/o con total tranquilidad.
¿Quizá sea el momento?
No hace falta que tengas el discurso ordenado ni que sepas por dónde empezar. De eso ya nos ocupamos en la sesión.
- Rambla Just Oliveras, 48 B · L'Hospitalet de Llobregat · También Online
